Mi historia
Soy Eli, Puericultora y Doula.
Acompaño a familias en el proceso de maternidad, desde el embarazo hasta los primeros años de vida.
Mi camino hacia el acompañamiento nace de mi experiencia como mamá.
Cuando nació mi hija Zoe, la lactancia no fue como esperaba. En la clínica no lograba prenderse bien, sentía mucho dolor y recuerdo esas primeras noches con una mezcla de cansancio, angustia e impotencia por no poder alimentar a mi bebé como deseaba.
Recibí acompañamiento, pero me decían que era normal que doliera… y yo sentía que algo no estaba bien.
Me fui a casa con pezoneras y muchas dudas.
Fue recién cuando contacté a una puericultora que cambió todo. Con una mirada atenta y respetuosa, pudo detectar que mi hija tenía anquiloglosia y, con pequeños ajustes en la posición, el dolor desapareció.
Dejamos las pezoneras, mi bebé empezó a alimentarse mejor, a subir de peso, ya no había dolor… y yo pude vivir la lactancia como la había imaginado.
Pero no solo cambió eso.
Me devolvió algo fundamental: confianza en mí misma.

Mi propósito
Mi inicio de lactancia y la maternidad marcó un antes y un después en mí.
Me hizo entender lo importante que es contar con acompañamiento real, información adecuada y alguien que escuche sin minimizar lo que sentimos.
Por eso decidí formarme como puericultora, doula y en distintas áreas de la crianza, para poder acompañar a otras familias desde un lugar empático, respetuoso y profesional.
Mi mirada
Creo profundamente en la importancia de:
Escuchar los propios instintos
Salirse del ruido de opiniones externas
Criar con información, pero también con confianza
🌿 Acompañar es estar, sostener y brindar herramientas para que cada familia encuentre su propio camino.

